Las Ranitas
- Bibiana Tovar-Garcia

- 20 ago 2023
- 5 Min. de lectura
Actualizado: 4 jun 2024
¡Hola! Hoy será un día donde te compartiré una historia, y la historia que te quiero contar es acerca de unas ranitas…
Bueno, pues cuenta la leyenda… Que un grupo de ranitas iban saltando por una selva tropical hermosa. De repente escucharon un ruido y se dieron cuenta de que tres de las ranitas que iban con ellas descuidaron su paso y habían caído a un profundo agujero. Las pequeñas ranitas atoradas en el agujero no tenían otra opción más que saltar para salir del hoyo y salvarse. Y eso hicieron, usaron toda la fuerza que tenían y empezaron a saltar, siguieron saltando, intentando salir de aquel horrible lugar en el que se encontraban. Con mucha cautela, todas las ranitas que se encontraban arriba empezaron a avanzar al agujero para ver qué había pasado con las ranitas. Desde el primer vistazo se alcanzaban a ver, ahí estaban las ranitas atoradas luchando por salvarse, mientras las ranas desde arriba les gritaban: ¡Se quedarán atoradas para siempre! ¡Que lastima, están destinadas a morir! - Y la más común entre la multitud: - ¡No tienen ninguna salida…! Después de un poco de tiempo la primera ranita se dio por vencida, y simplemente dejo de saltar, poco a poco dejo de respirar y murió. ¡Una de ellas dejo de saltar! ¡Una se ha muerto! ¡Es cuestión de tiempo, todas morirán! - Mientras tanto las otras dos ranitas siguieron saltando. Hasta que después de unos minutos más la segunda ranita cayó al suelo y dejo de intentar saltar. Estuvo unos minutos en el suelo, cuestionándose si lo intentaba otra vez o simplemente aceptaba su destino. Y finalmente eligió aceptar lo que ella contemplaba como lo inevitable, así que cerro sus ojos y dejo de respirar. Y los gritos de los espectadores no tardaron en estallar: ¡Se los dije! ¡Todas se van a morir! ¡Ya solo queda una! ¡Qué muerte tan cruel la que les toco! – y así sucesivamente. Cuando de repente… la última ranita logro maniobrar un salto que le permitió atorar su pequeña pata en una ramita y salir. Cada ranita espectadora se encontraba atónita, parecía una fantasía ver como una ranita tan pequeña había logrado tal maniobra y salvarse de una muerte segura. Cuando quisieron acercarse a ella para preguntarle como lo había logrado y que había sentido estando atorada, se llevaron una gran sorpresa al darse cuenta de que, ¡la ranita era sorda! Ella jamás escuchó ninguno de los comentarios negativos que la multitud gritaba. Al contrario, ella pensó que cuando las ranitas se acercaban era para echarles porras y eso la motivo aún más a seguir saltando. Cuanta magia en esa historia, ¿no crees? Esta historia será muy especial, porque empezaremos a practicar razonamiento crítico. Lo sé, suena muy técnico y complicado, pero en realidad es la manera a la que se le dice cuando tú le das un significado propio a lo que lees después de pasarlo por tus propios juicios. Ya suena más sencillo, ¿verdad? Sé que justo en este momento estás a punto de preguntar: “¿Y cómo lo hago?” Sencillo, paso a pasito, este es solo el inicio para empezar a buscar respuestas en ti y expandiendo tu consciencia. Y una manera para lograrlo es reflexionando acerca de las cosas que lees. Practicando razonamiento crítico donde tú haces tus propias deducciones y aprendes tus propias lecciones. Este espacio no es un lugar al que vienes para aprender a pensar exactamente como pienso yo, yo solo seré tu acompañante de bolsillo que te contara historias que he aprendido al transcurso de los años, mitos, leyendas, y claro que habrá muchas anécdotas mías. Más, sin embargo, este es un lugar donde te iré presentando herramientas que puedes utilizar para empezar a descubrirte y descubrir la manera en la que puedes expresar tu Meraki y la esencia que emana tu ser. Ahora bien, te haré unas preguntas y tu única tarea es responderlas de la manera más honesta y genuina. Puedes contestarlas todas, o puedes elegir las que más resuenen contigo, o incluso puedes creas tus propias preguntas, eres libre de expresarte como quieras. De igual manera sería súper que anotaras las respuestas o las grabaras en una nota de voz, pero si no te late, puedes responderlas de la manera que elijas hacerlo. Si tu método más sencillo es responderlas en tu mente, esa manera también es perfecta (ya después iremos practicando en el hábito de la escritura, así que no hay prisa).
Ahora bien, empecemos:
· ¿Qué fue lo primero que se te vino a la mente después de leer la historia?
· ¿Con cuál de las ranitas te identificas: La primera, la segunda, la tercera o con las ranitas espectadoras? ¿Por qué?
· ¿Crees que la ranita hubiera descubierto lo hábil que era sin haberse enfrentado a ese reto?
· ¿Qué hubiera pasado si la ranita que sobrevivió hubiera seguido el ejemplo de las otras dos que estaban en el agujero con ella?
· ¿Cuáles fueron las habilidades que utilizo la ranita para salir del agujero y sobrevivir?
· ¿Qué crees que hubiera pasado si la ranita no fuera sorda? ¿Por qué?
· ¿Qué lección puedes aplicar en tu vida?
¿Cómo te fue? Supersencillo, ¿verdad? Espero que esta historia te haya gustado tanto como a mí. Recuerda que eres un guerrero de la verdad. De la verdad que habita en ti. Esa verdad que sabe el camino a seguir y es el de la persistencia y la disciplina. Así como la ranita, en ocasiones te tocara “hacerte el sordo” e ignorar a las personas que no comprendan tu visión, después de todo es tuya y eso es lo que te convierte en la persona ideal para cumplirla. Imagina como estaba la pobre ranita atorada en el agujero, sabía que la única opción que tenía era saltar, y seguir saltando hasta que lograra salir de ahí. No había de otra, ninguna otra ranita se quiso “sacrificar” por ella para sacarla de ahí. Fue ella quien tomó la decisión de salir del agujero del que estaba, y seguir hasta lograr su objetivo. Nadie jamás imagino que “la sordera,” algo que tal vez se pueda ver como una debilidad sería lo que salvaría a la ranita. En este momento tal vez haya algunas cosas que te causen inseguridad, solo recuerda que no ha llegado el momento para que esas “inseguridades” sean tus herramientas más fuertes y se den a conocer. Apapachate en todo momento, porque tú serás siempre tu mayor inversión y la más importante. Dedícate el tiempo para poder sembrar en ti semillas que den frutos de los que te sientas en plenitud. En ti está el poder de elegir las semillas que quieras sembrar, usa tu sabiduría interna y elige las que más te nutran, las que te impulsen a crecer y expandir tu consciencia. Recuerda que nadie es como tú y ese es tu superpoder.
Con todo mi Meraki para ti… Bibi







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